sábado 12 de septiembre de 2009

Dejad a los niños en paz

Esta tarde, Jose María Cumbreño, editor de mi primer libro de poemas "Resistir al presente" y amigo personal más allá de todo tema literario, me ha telefoneado para felicitarme porque había quedado finalista del certamen que organiza Caja Madrid llamado "La voz + Joven". Como no me habían enviado ni siquiera un email no tenía noticias, así que más que una felicitación ha sido un anuncio. Luego al llegar a casa, he entrado en la web del certamen para ver qué tenía de curioso ser finalista en un certámen que organiza nada más y nada menos que Caja Madrid, y en verdad no tiene nada de especial. Es algo así como que te dejan por escrito que de todos los escritores que no les interesan, tú estás en lo alto del montón. Me pregunto por qué a la gente le da por hacer este tipo de concursos con segundos premios inexistentes. A ciencia cierta, no se si es que a la gente de la organización les seduce mucho la idea de dejarte por escrito (a tí y a todo el mundo que pase por la web) que "te ha faltado un poquito así" como en aquel anuncio de Petit Suisse o es que en verdad piensan que eso te da ánimos de algún tipo. Por mi parte , como finalista propongo lo siguiente: para la próxima edición en vez de finalistas podrían llamarlos escritores que molan, pero poco que al menos nos arrancaría una sonrisa al ver en la web que no estamos dentro del grupo de cabeza.